Voy a contar un sueño que tuve:
Aparecía una persona con quien yo estaba enfadada y dolida. En el sueño le digo a dicha persona: “es que no cambiarás nunca”. Mi frase estaba impregnada de juicio y rabia. Cuando la veo mirándome con ojos de dureza, comienzo a correr y en ese momento me doy cuenta y me digo: “Pues claro que no va a cambiar”. Yo también he hecho daño a otras personas. Sencillamente se trata de dejar de luchar y al mismo tiempo no ponernos debajo de quien nos pueda dañar.
Así que me corresponde a mi el retirarme. En ese momento conecté con la necesidad de perdonarle, y ese hecho me llevó inmediatamente a pensar: ” si la perdono, también puedo perdonarme a mi misma”.
Aprender a respetarme hace que deje de luchar conmigo misma por no sentir lo que “tendría ” que sentir…..acepté mis “imperfecciones” y eso es lo que me lleva a poder aceptar la de los demás. No por eso significa que yo no me tenga que proteger. Sino que lo que me evita es odiar.
Si perdonamos significa que nos podemos perdonar, y en tal caso dejamos de luchar, nos estamos rindiendo a lo que somos.
Si perdonamos estamos soltando, dejamos ir….. somos libres.





