Saltar al contenido
Terapia Gestalt – Astrología Psicológica

AMARSE-AMAR: «LA ENTREGA»

Dentro del aprendizaje a Amarse y por lo tanto Amar, en el anterior artículo hablé de la AMISTAD, en este quiero hablar de la RELACIÓN DE AMOR.  La relación sexual como ENTREGA, es decir como un acto de ser a ser  y no de cuerpo a cuerpo.

¿Qué diferencia hay entre ambos?

En este último me refiero a tratar al otro como un cuerpo objeto de placer. Relación basada en el egoísmo donde nos hemos limitado al deseo. Es una relación que termina en ruptura o a una relación desdichada.

Sin embargo “de ser a ser” hablamos de ENTREGA: hago entrega de todo mi ser: “cuerpo y espíritu”. Tengo capacidad para mirar más allá de lo que veo y toco.

 Me remito al libro ANAM CARA de John O´Donohue, donde  habla primero de cómo el rostro nos muestra nuestro interior.  Ese interior es lo que llevamos en la relación con el «otro». Y luego se refiere al  espacio que necesitamos para permitir la diferencia de cada uno, para poder vivir la relación sexual plena:

“TU CARA siempre revela quién eres y lo que la vida te ha hecho, hay una extraña simetría en la forma como el alma escribe la historia de tu vida en los rasgos de una cara. No existen dos rostros idénticos, En cada uno hay una variación particular de presencia.

Terapia Gestalt
Necesito Ayuda

 En el rostro humano, una vida contempla el mundo y a la vez se contempla. Es aterrador contemplar una cara donde se han asentado el resentimiento y el rencor. Cuando una persona ha llevado una vida desolada, buena parte de su negatividad jamás desaparece. El rostro, lejos de ser una presencia cálida, se vuelve una máscara dura.

Sin embargo también se conoce lo contrario, la hermosa presencia de un rostro viejo que a pesar de los surcos que dejan el tiempo y las vivencias, conserva una bella inocencia. Aunque la vida haya dejado su huella cansina y dolorosa, esa persona no ha permitido que tocara su alma. Ese rostro proyecta al mundo una bella luminosidad, una irradiación que crea una sensación de santidad e integridad.

Mirar la cara de otro es penetrar a lo más profundo de su vida.

 Quien te visita en tu casa, se hace presente corporalmente, trae a tu casa su mundo interior , sus vivencias y memoria a través del vehículo de su cuerpo. Mientras dura la visita, su vida no esta en otra parte, está totalmente allí contigo, frente a ti,. Al finalizar la visita, su cuerpo se endereza y se aleja llevando consigo ese mundo oculto. La conciencia de ello ilumina el acto  de hacer el amor. No son solo dos cuerpos, sino dos mundos que se unen, se rodean e inter-penetran. Somos capaces de generar belleza, gozo y amor debido a este mundo infinito e ignoto en nuestro interior.

 Si hay amor en tu vida, compártelo espiritualmente con los que se ven arrojados al borde mismo de la vida.  La tradición celta sostiene que si proyectas la bondad que hay en ti o si compartes lo que hay en ti de bueno o feliz, te será devuelto multiplicado por diez mil. En el reino del amor no existe la competencia, no hay posesividad ni control. Cuanto más amor entregas, mas tendrás. Aquí se recuerda la idea de Dante, de que el ritmo secreto del universo es el ritmo del amor que mueve las estrellas y los planetas

 PARA CONSERVAR TU DIFERENCIA EN EL AMOR, debes darle mucho espacio a tu alma. Es interesante notar que en hebreo, una de las primeras palabras que significa salvación también significa espacio. Si naciste en una granja, sabes que el espacio es vital, sobre todo para sembrar. Si plantas dos arboles muy juntos, se ahogarán mutuamente. Lo que crece necesita espacio. Dice Khalil Gibran: que haya espacio en vuestra unión”.

El espacio permite que esa diferencia que eres Tu, encuentre su propio ritmo y contorno. Yeats habla de “un pequeño espacio para que lo colme el aliento de la rosa”.

Una de las bellas áreas del amor donde el espacio es mas hermoso, es en el ACTO DE AMOR. 

El amado es aquel a quien puedes dar tus sentidos en la plenitud del gozo, sabiendo que los acogerá con ternura. Puesto que el con alguien no debe ser un acto puramente físico o de liberación mecánica. Debe abarcar la raíz espiritual que despierta cuando penetras en el alma de otra persona.

El alma es lo más intimo de una persona. La conoces antes de conocer su cuerpo. Cuando alma y cuerpo son uno, penetras en el mundo del otro.

Si uno pudiera corresponder de manera tierna y reverente a la hondura y belleza de ese encuentro, extendería hasta lo indecible las posibilidades de gozo y éxtasis del acto de amor. Esto liberaría en ambos el manantial interior del amor más profundo».