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Terapia Gestalt – Astrología Psicológica

Rendirse no es lo mismo que Resignarse

            

 

 

 

 

 

 

 

Un lema que utilizan los Alcohólicos Anónimos es:

«Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no se pueden cambiar, el valor para cambiar aquellas que se pueden transformar y la sabiduría para reconocer la diferencia entre lo que se puede cambiar y lo que no».

La RENDICIÓN consistiría en que cuando vivimos experiencias que nosotros no podemos modificar, como la muerte de un ser querido, si nos rendimos a ello y lo aceptamos podremos recuperarnos. Si se trata de tener los padres que tenemos, tenemos la opción de verles tal como son, sabiendo que no van a cambiar y por lo tanto no podemos hacer nada salvo aceptarlos o permanecer en la rabia, la cual nos va a condicionar nuestra vida sin poder rehacerla ya que el sentimiento de la rabia estará en primer plano sin dejarnos disfrutar de lo bueno que la vida nos da.

Tenemos la responsabilidad de hacer todo lo posible para con nosotros mismos, pero cuando ya hemos hecho todo lo posible y no se puede hacer más porque no está en nuestra mano sólo nos queda aceptar lo que la vida no nos está dando y nos hubiera gustado tener. Sólo nos queda rendirnos a la vida.

Y aunque RESIGNARSE también significa paciencia, aquí hablamos de pasividad que provoca la falta de responsabilidad ante la propia existencia cayendo en el sometimiento a la voluntad ajena, con la sensación de impotencia.

La Resignación nos lleva al sufrimiento y la Rendición a la serenidad que nace de la aceptación del dolor.

Aquí uno podría decir: en ambos se pasa mal….En efecto, pero con una diferencia, en el sufrimiento uno puede permanecer toda una vida, debilitándonos. Mientras que el dolor, lo transitamos llegando a desaparecer  y dejándonos una sensación interna de haber aprendido, madurado….siendo lo que a la larga  nos da la seguridad y confianza en nosotros mismos.