Lo que comenzó siendo un cuestionamiento mental leyendo el TAO, fue un camino que me fue llevando a conocer un poco el TANTRA. Y todo ello unido a mi experiencia con mi cuerpo y mi sexualidad ha hecho que pueda dar forma a muchos interrogantes:
¿Conocemos realmente el significado de la palabra AMOR? ¿Cuándo hablamos de amor estamos diferenciándola del deseo, de la necesidad…..? ¿Y como gestionamos la energía sexual, la incluimos o excluimos dentro del AMOR?
Son muchas preguntas que se han agolpado en mi mente, al darme cuenta que recién ahora puedo ir entendiendo cada una de ellas. Llegar a poder darme respuestas ha sido un proceso que me ha ocupado muchos años.
En el transcurso de mi vida he ido confundiendo el AMOR con cubrir diferentes necesidades, con el deseo sexual, con el agradecimiento o simpatía por el otro….Al atenderme tanto físicamente como emocionalmente me he ido dando cuenta de mi confusión y recién ahora puedo comenzar a vislumbrar lo que es el AMOR.
Explicaré el proceso como si fuesen fases, para poderlo ver más claro:
Comenzaré por poner la atención en el CUERPO: El cuerpo es nuestra base, no podemos ir contra él, porque ir contra él significa perder el contacto con la realidad. Y sin embargo desde pequeños hemos sido programados para alejarnos de nuestro cuerpo, no sabemos respirar profundamente, surgen los miedos y poco a poco vamos poniéndonos tensos…contenidos. Vamos creciendo y nuestro cuerpo está alejado de nuestra energía vital.
Igualmente ocurre con nuestro mundo EMOCIONAL, ya que todos nacemos dotados de virtudes como la bondad, el respeto, la honestidad, el amor. Sin embargo, en el proceso de crecimiento nos encontramos con otras emociones como el miedo, enfado, preocupación, tristeza, crueldad…Tanto unas como otras forman parte del ser humano y no podemos escapar de ellas, mejor dicho, no nos conviene escapar de ellas porque sino nos convertiremos en sus prisioneros. Lo que hemos de ir aprendiendo es a transformarlas, así por ejemplo la tristeza y la depresión en coraje, el odio en amor, la preocupación en apertura, el enfado en bondad…..
Y lo mismo, con la ENERGÍA SEXUAL. Es una energía que es como el fuego y el fuego nos sirve tanto para cocinar el alimento como también puede quemarnos la casa, todo depende de cómo lo usemos. Por lo tanto, no se trata de negarla, porque (para el TAO) la energía sexual constituye aproximadamente una cuarta parte de nuestra fuerza total, por lo tanto negar la energía sexual es perder el acceso a la fuente de energía necesaria para la vida.
De lo que se trata es de transformar la energía sexual en amor y compasión, que es donde está nuestra fuerza, y que no se convierta en ira y odio que es cuando nos puede hacer daño.
Cuando la energía sexual, que como decía antes, es la fuente de energía necesaria para la vida, y la energía amorosa y compasiva (del corazón) se combinan, se produce una energía nutritiva que nos ayudará a profundizar en nosotros mismos, en la relación de pareja y en la relación con el mundo en general. Estamos siendo amorosos y sólo de esta manera podemos llevar una vida sexual y amorosa sana. EL AMOR para los taoístas es mucho más que un sentimiento efímero, es una energía corporal centrada en el corazón.
Me parece conveniente hacer una aclaración del significado de COMPASIÓN, pues solemos mal-interpretarla y confundirla con SIMPATÍA.
La simpatía es lo que muestras cuando te afecta fácilmente las emociones de los demás. LA COMPASIÓN está más relacionada con la empatía, un estado de conciencia mas elevado que permite reconocer las expresiones emocionales de los demás sin dejarse desequilibrar por ellas. Los taoístas ven la compasión, no como una emoción o sentimiento, sino como una forma mas elevada de la energía de la vida.
Por todo ello DESPERTAR AL AMOR significa que podemos abrir los corazones y mediante esta apertura del cuerpo y del corazón se puede sentir realmente el flujo de energía dentro de uno mismo y con la pareja.





