Muchas personas de mi generación (del 58) rompimos con la forma de vida y valores de nuestros padres porque queríamos lograr una manera de vivir más auténtica, mas sincera…..
Muchos tabúes ahora se pueden hablar, elegimos como preferimos vivir….Si deseas hijos, o quedarte soltera , etc, etc.
Alcanzamos muchos objetivos, de tal manera que nos hemos creído que podíamos controlarlo TODO. En ese control dejamos fuera de nosotros LA CONFIANZA.
No confiamos, y esta desconfianza nos ha llevado a estar pendientes de cubrir nuestras propias necesidades, valorando la individualización porque creíamos que si nos alejábamos no sentiríamos dolor. Como consecuencia tenemos dificultad en comprometernos emocionalmente.
Ahora estamos viviendo cada uno es su torre de cristal, donde tenemos y disfrutamos de muchísimas mas cosas de la que nuestros padres jamás soñaron, PERO resulta que no nos sentimos bien…..
Es verdad que en las relaciones hay dolor, pero hay crecimiento. Mucho más doloroso es quedarse en la superficie, no arriesgarse. Y digo esto porque nos falta un ingrediente básico para poder sentirnos bien, y es el AMOR .
Aprender a amarnos para poder amar al otro, a los demás……
Aprender a amar es un proceso de toda una vida. Normalmente o nos agredimos o agredemos…¿y cómo lo hacemos? Pues desde la exigencia, culpa…etc. Entonces vamos viviendo o bien polarizados o bien como victimas o bien como agresores o vamos dando tumbos de un extremo al otro….pero amar, lo que se dice amar….es decir, respetando al ser humano, respetándonos…..es algo que vamos aprendiendo pero que no sabemos. Incluso aquellos que son altruistas, amorosos…..normalmente se encuentra detrás personas que van cubriendo su propia necesidad.
En la relación con los demás creemos que para tener el amor hay que dejar de ser uno mismo y en el AMOR no hay que imitar a nadie ni ser protector, ni estar a la defensiva , todo esto es muy destructivo, porque nos anulamos o anulamos al otro. Es mostrarse con las diferencias, con aquellas que justamente son las que nos atrajeron en un comienzo. Es necesario conservarlas.
Quizás porque yo soy una persona que he arriesgado para ir encontrándome más satisfecha con mi vida, puedo decir que me he topado con que tengo que dar otro salto más y aunque me siento perdida porque no sé bien como identificarlo sin perderme, sin confundir amor con necesidad etc etc, He pensado que merece la pena apostar por ello, y en este momento una amiga me regaló un libro que es precioso y que transmite perfectamente y de una manera hermosa lo que es el AMOR y todo lo que nos ofrece.
El libro se llama ANAM CARA, el libro de la sabiduría celta,escrito por
John O´Donohue.
Os iré escribiendo textos de este libro que leerlo me ha hecho bien porque a mi me toca en el corazón. Por ello mismo deseo compartirlo con vosotros.
LA AMISTAD
“Un amigo es un tesoro increíblemente valioso. Es un ser amado que despierta tu vida para liberar las posibilidades salvajes que hay en ti. La amistad es un vínculo profundo y sagrado».
La tradición budista concibe la amistad según la bella idea del kaliyana mitra, el “amigo noble”. Tu «kaliyana mitra», lejos de admitir tus pretensiones, te obligará, con dulzura y mucha firmeza, a afrontar tu ceguera. Nadie puede ver su vida íntegramente. Así como la retina del ojo tiene un punto ciego, el alma tiene un lado ciego que no puedes ver. Por eso dependes del ser amado, que ve lo que tú no puedes ver. Tu «Kaliyana mitra» es el complemento benigno e indispensable de tu visión.
Uno de los anhelos más profundos del alma humana es el de ser visto. En el antiguo mito, Narciso ve su cara reflejada en el agua y queda obsesionado por ella. Desgraciadamente, no hay espejo en el que puedas ver el reflejo de tu alma. Ni siquiera puedes verte de cuerpo entero. Si miras detrás de ti, pierdes de vista el frente. Tu yo jamás te verá íntegramente. Aquel que amas, tu Anam Cara, tu alma gemela, es el espejo más fiel de tu alma. La integridad y la claridad de la amistad verdadera dibuja el contorno real de tu espíritu. Es hermoso contar con semejante presencia en tu vida.”
Cada uno de nosotros tenemos al nivel del alma un manantial de amor. El problema es que nos quedamos atrapados en el rencor, negativismo….por eso cuando aprendemos a amar, permitimos ser amados. Es cuando regresamos a nuestro interior.




